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                    LA INMACULADA (PURÍSIMA) -                        VELEZ RUBIO (ALMERÍA)

  Desde que se produjo la segunda evangelización de los Vélez, después de la reconquista en 1488, Vélez Rubio cimenta su fe en el amor y la devoción a la Virgen, que va extendiendo a muchas devociones, pero que centra en la inmaculada.

  Consta que en 1583 se hacía ya otra por los nuevos pobladores de la villa, en parte del solar que hoy ocupa la Iglesia del Convento de María Inmaculada, entonces extramuros, se edificaba la primera ermita en honor de la Concepción Inmaculada de la Virgen.

  Los franciscanos que desde 1632 establecen un hospicio y residencia en Vélez Rubio, dependiendo del Convento de San Luis de Vélez Blanco, serán los impulsores de esta devoción cuando se establecen en 1685 en unas casas continuas a la ermita y se erigen en Convento independiente en 1689, reformando y ampliando las antiguas dependencias del Hospicio y de la Iglesia hasta construir el actual Convento e Iglesia de la Purísima.

  Aunque no es la Patrona de Vélez Rubio ( la patrona es la Virgen del Rosario), la Purísima es considerada como la madre de todos los velezanos. Es por esto por lo que es la imagen que despierta más devoción en todo el pueblo de Vélez Rubio.

  Como signo de la devoción del pueblo a la Inmaculada hay que destacar que hasta nuestros días ha llegado el voto guardado por el pueblo desde 1645, en que la peste negra diezmó la población desde Junio de dicho año; pues no bastando para contenerla la eficacia de los medios humanos, indujo a los pocos velezanos supervivientes a recurrir a lo que recurren siempre los pueblos creyentes: a la esperanza de Dios. Así surgió el 6 de Diciembre de dicho año, el voto de la villa a la Purísima, que consiste en ayuno y abstinencia perpetuos, la víspera de la fiesta.

  La Virgen, desde su atalaya del convento, es la que ha guiado y conservado la fe del pueblo en todas las épocas de la historia cristiana de Vélez Rubio. A ella se acude siempre, para pedirle o darle gracias. Ella preside los hogares velezanos, tanto en el pueblo como en la emigración, su medalla, o su estampa en la cartera se honran llevarla sus amantes hijos y es su consuelo.

  Según fuentes históricas, la imagen de la Purísima fue fruto de un voto o promesa realizado por la villa a la Stma. Virgen.

  Se trata de una escultura de busto redondo tallada, a finales del XVIII o a principios del XX, al parecer, por el caravaqueño Francisco Fernández Caro, discípulo de Salzillo. Ha sido restaurada en dos ocasiones, la primera en 1905, por el valenciano José Guzmán Guallar y en 2001 por el Instituto Andaluz de Patrimonio.

  Esta escultura está compuesta por la imagen de la Virgen que pisa al demonio en forma de serpiente y la acompañan tres angelillos, uno de los cuales inca una flecha a la cabeza de la serpiente. Tanto Ella como los ángeles se encuentran sobre una bola del mundo con nubes y una media luna.

  En los últimos 150 años, la Purísima ha salido en procesión en las siguientes ocasiones y por los motivos que mencionaremos:

-Cólera de 1885     

-Peste de 1918

-Primera Misa después de la Guerra en 1939

-Voto asuncionista 1948

-1954 Año Santo Mariano

-1979 Con motivo del 25 Aniversario del Año Santo Mariano

-1988 Año Santo Mariano

-1992 Por obras de restauración del Convento

-2001 Vuelve a su Iglesia tras la obras de restauración.          

                   

                              Juanjo Alcaina.