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                        VIRGEN DE LAS NIEVES  -                          LAS GABIAS (GRANADA)

    La bendita imagen de la Excelsa Madre de Dios que  se venera  en el pueblo de Las Gabias bajo el titulo de Las Nieves es una talla de gran categoría obra del importante escultor granadino Bernabé de Gaviria, realizada en 1615.

   La saya de la sagrada imagen de Nuestra Señora  es de color rosado y el  manto, estofado y policromado en un verde oscuro granulado. Posee una curvatura de cadera típica del gótico, ojos de cristal y pestañas postizas. El rasgo más característico de la imagen es que el Niño Jesús surge del propio tronco de la Virgen, siendo por tanto, inseparable de la misma.

   En poco tiempo la Virgen de Las Nieves se convirtió en el elemento aglutinador de los vecinos de la localidad  (lo cual sigue sucediendo hasta nuestros días) hasta el punto que en 1747 todo el pueblo sin excepción y a una sola voz, solicitaron a las autoridades competentes que la Virgen de Las Nieves, Reina y Señora de Gabia, fuese proclamada patrona de la Villa. Veintisiete años más tarde, el 23 de Marzo de 1774, y tras una doble aclamación popular, la Bienaventurada Virgen María, bajo la advocación de Las Nieves, fue declarada mediante Bula Papal, por el Papa Clemente XIV, Patrona principal del pueblo de Gabia la Grande, aun cuando existe bula de fecha de 15 de Enero de 1761 del Santo Padre Clemente XIII, concediendo indulgencias a los cofrades de la hermandad de la Virgen  de Las Nieves. Allá por los años 1852 y posteriores varias personalidades de las provincias eclesiásticas  de Granada, Jaén y Menorca concedieron indulgencias a todos los que con devoción rezasen la Salve o el Ave María ante  la imagen de la Virgen de Las Nieves venerada en el barroco santuario de Gabia la Grande o a sus estampas.

   La Virgen de Las Nieves es Alcaldesa Perpetua y Honoraria de la villa de Las Gabias.

   Desde tiempos inmemorables se han celebrado solemnes misas de función en su honor y la Virgen, cada quince o veinte años, salía en  procesión entre un gran fervor y una gran pena al saber muchos que probablemente sería la última  vez que verían a la Señora en la calle.

   Desde 1979, ininterrumpidamente, en torno al 25 de Julio se realiza una multitudinaria ofrenda floral en Su ermita y la Soberana Reina de Las Nieves es trasladada solemnemente hasta la iglesia parroquial donde se le ofrece una novena. En la noche anterior a su onomástica, las puertas del templo parroquial se abren de par en par para que la Virgen reciba la felicitación de sus hijos, mientras que el coro rociero, desde la calle, le canta una serenata como si de una novia se tratara.

   El 5 de  agosto, solemnidad de Nuestra Señora de Las Nieves, se celebran varias misas en honor a la Patrona, teniendo lugar la primera al finalizar el rosario de la aurora, iniciado a las 6 de la mañana y que recorre las calles de la localidad. Destaca la Solemne Misa de Función, a las doce del mediodía, concelebrada por varios sacerdotes y en algunas ocasiones presidida por el obispo.

   Por la tarde tiene lugar la procesión, por las calles del pueblo engalanadas para tal ocasión, entre el fervor de los vecinos y las muchas personas venidas de pueblos cercanos, de Granada capital e incluso de diferentes puntos de la geografía española.

   La comitiva la abre la cruz guía con dos ciriales, tras la  cual, comienzan dos interminables filas de fieles portando velas en sus manos para alumbrar el camino a la Virgen. Delante del trono, adornado con un gusto exquisito de rosas blancas, sobre el que se sitúa Nuestra Señora, y de los cuatro ciriales de respeto, desfilan muchas mujeres ataviadas con la típica mantilla española, de color blanco por tratarse de una hermandad de gloria. La comitiva la cierra el párroco de la localidad, acompañado por varios sacerdotes hijos de Gabia, y el pleno del ayuntamiento con el alcalde a la cabeza. Durante el recorrido son varias las petaladas blancas que se lanzan desde balcones y terrazas y que caen sobre la Virgen como si de una gran nevada se tratase.

    Al llegar a la cuesta de la ermita se rompen las filas, ya que el gentío hace casi intransitable el lugar. 

   Una vez en las puertas del santuario, la Reina de Gabia, se vuelve de cara a la gente para que la puedan contemplar, culminando la procesión con un gran castillo de fuegos artificiales, tras el cual se hace  el silencio, pues los costaleros se disponen a meter a la Virgen en su casa, labor delicada por la estrechura de la entrada. Una vez que la Sagrada Imagen  ha atravesado el dintel de la  puerta el silencio es roto por los sones  del himno nacional interpretado por la banda de música, repique de campanas, palmas reales, vítores y aplausos de la muchedumbre, que emocionada, se despiden de su Virgen, a la que no volverán a ver en la calle hasta el año siguiente, aunque podrán visitarla cada día en su ermita.

    De esta forma tan emotiva, la Venerada Madre de Dios es entronizada en su santuario, donde permanecerá todo el año recibiendo las oraciones y súplicas de sus hijos, a la espera de ser sacada nuevamente, por las calles de la  localidad, para así poder derramar más abundantemente sus gracias y bendiciones.                          

    La ermita de  la Virgen de Las Nieves es un pequeño santuario barroco de una gran belleza, si bien, el camarín es  una autentica maravilla de estilo rococó que guarda la joya más  preciada para el pueblo de  Las Gabias, la Bendita Imagen de María Santísima de Las Nieves.

                                                         ¡VIVA LA VIRGEN DE LAS NIEVES!

 

                    Texto e imagenes enviadas por Alberto Rodriguez.