VOLVER A LA PAGINA INICIAL

NUESTRA SEÑORA DE BEGOÑA - GIJÓN

    La imagen de Nuestra Señora de Begoña, Patrona de la villa de Gijón, se encuentra entronizada en la cripta de la iglesia de su nombre, propiedad de los P.P. Carmelitas, al final del popular y recientemente restaurado Paseo de Begoña. La leyenda nos habla de unos pescadores vascos que navegaban por aguas de Terranova cuando los sorprendió una fuerte tempestad. Viendo peligrar sus vidas, se encomendaron a la Virgen de Begoña, Patrona de Vizcaya, y prometieron erigirle un templo en el primer puerto que tocasen. Así arribaron sanos y salvos a Gijón, donde se levantó la primera ermita bajo esta advocación junto a lo que hoy es Playa de San Lorenzo. De su culto primero se encargó el gremio de zapateros. Pronto alcanzó gran popularidad en Gijón, debido al gran número de vascos que trabajaban en su puerto. En los años que siguieron la ermita cambió varias veces de lugar y de protectores, pero lo cierto es que en el siglo XVII ya ocupaba el lugar actual, que en esos tiempos era un barrio llamado "de la Fuente Vieja", en lo alto de un cerro. Es en este siglo cuando se decide su patronazgo sobre la villa, por el que tuvo que competir con Nuestra Señora de Contrueces, imagen que se venera en una bella ermita a las afueras, y que para muchos aun es la verdadera Patrona de Gijón. Ganó la de Begoña por estar su ermita mucho más céntrica que la otra. Se fija entonces la fecha de su fiesta para el 15 de agosto, día de la Asunción, y la de Contrueces para el domingo siguiente. Asimismo, el barrio de la Fuente Vieja toma el nombre de Barrio de Begoña. Su culto y tutela sigue cambiando de manos hasta que, en la primera mitad del siglo XX, se hacen cargo de él los PP. Carmelitas, como han seguido haciéndolo hasta hoy. El actual santuario de Nuestra Señora de Begoña es moderna, de líneas muy funcionales, y consta de la iglesia propiamente dicha, además de una cripta, que incluye los bajos parroquiales y la llamada "Capilla de Oración". Es en ésta donde se encuentra, en un sitial en el presbiterio muy cerca del tabernáculo del altar mayor, y escoltada por varias imágenes de santos a lo largo de la pared de la capilla, la escultura de Nuestra Señora de Begoña, imagen de vestir, moderna, que representa a María en el momento de su Asunción a los cielos, vestida de blanco y con una guirnalda entre sus manos. Es esta la imagen que se puede ver en la parte superior de esta página, y puede observarse la ausencia total de parecidos con su homónima vasca, de quien recibe el nombre. Desgraciadamente, la Capilla de Oración no es visitable salvo en las cada vez menos frecuentes ocasiones en los que los bajos parroquiales se abren al público por otros motivos, como se venía haciendo por Navidad. En su lugar, en el altar mayor de la iglesia, que preside junto con un gran Cristo Crucificado y el Sagrario, se venera una réplica no muy exacta (fotografía inmediatamente inferior a la superior), quizás más hermosa en la expresión serena de su rostro, y que es la que a fecha de hoy recibe los honores de Patrona que no se le tributan a la imagen original. A sus pies se celebra, a las 12.00 del mediodía del 15 de agosto, la misa solemne, cada año más multitudinaria, y a la que acuden la alcaldesa y las autoridades civiles y militares. Pese a ser una celebración urbana, la gaita, el tamboril y la ofrenda de frutos de la tierra aportan el colorido de las romerías asturianas. A continuación, en el Paseo del Muro los gijoneses bailarán la Danza Prima mirando al mar en recuerdo de los emigrantes, y el popular "Restallón" pondrá fin a una semana de fiestas cuyo punto álgido lo alcanza la noche del 14 con su espectáculo pirotécnico, famoso en toda España.

   Texto: Carlos Baragaño, Fotos:Joan Nolla y C. Baragaño.