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                          INMACULADA NIÑA -                    SIGÜENZA (GUADALAJARA)

    Esta hermosa pintura, que ya ha participado en numerosas exposiciones (por ejemplo, figuró en el Pabellón de la Santa Sede de la "Expo" de Sevilla 1992), también ha servido de pórtico y guía a la exposición que con el título "Gratia Plena" organiza la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara (con la colaboración de Ibercaja) con motivo de los 150 años de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción de María y que a lo largo de 2004 y 2005 visitará no sólo Guadalajara sino también otras ciudades. En efecto, los distintos elementos que conforme a la iconografía barroca se han incluido en el cuadro, alusivos a la Virgen y tomados de las Letanías o de ciertas expresiones bíblicas aplicadas a la Madre de Dios se han utilizado para introducir los distintos capítulos de la exposición (Estrella de la mañana, Puerta del Cielo, Escala de Jacob, Espejo sin mancha, Huerto cerrado y Nueva Jerusalén); estos elementos se han puesto en relación con el texto bíblico del libro del Apocalipsis (12, 1-6) donde se habla de la Mujer vestida de sol que da a luz, y a su vez son contrapunto del texto del Génesis (3, 13-15) del pecado original, tras el cual Dios promete un salvador, de la estirpe de la mujer, que derrotará al maligno.

   El cuadro fue pintado por Francisco de Zurbarán hacia 1630, siguiendo las pautas de Francisco Pacheco, por encargo del Concejo de Sevilla y fue Gaspar Melchor de Jovellanos quien lo sacó de la capital hispalense ante el avance de las tropas francesas en la Guerra de la Independencia, legándolo a su amigo Juan Arias Saavedra, de Jadraque (Guadalajara); es por ello por lo que la obra pertenece a la "Fundación Perlado Verdugo", de Jadraque, aunque en la actualidad se conserve habitualmente en el Museo Diocesano de Sigüenza.

 

                                                            Ángel Luis Estecha González, pbro.