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NTRA. SRA. DE LA AMARGURA - BADAJOZ

    El paso de la Virgen de La Amargura, es el más completo de las dolorosas pacenses. Su imagen es una bellísima talla de autor desconocido, del s. XVII. 
Originariamente, era de talla completa y estaba postrada de rodillas, pero al ser elegida para procesionar en 1941, se reformó y se le talló algunos elementos nuevos, como ocurrió con el cabello del Cristo. 

    El rostro presenta una belleza calmada, acentuada por su estilizado cuello. Su cabeza está inclinada hacia la derecha y sólo sus lágrimas y ojos dan sensación de sufrimiento. Su mirada denota amargura, y sus manos son sencillas y delicadas, y de ellas penden algunos rosarios, como uno de oro y granates, regalo de una devota y estrenados en 1953, y un pañuelo de encaje blanco en su mano derecha. 
    La Virgen de La Amargura, suele lucir un vestido que es una auténtica joya del s. XVI, bordado en oro, seda y pedrería por los frailes del Monasterio de Guadalupe. En 1995, estrenó un precioso rojo brocado en oro y confeccionado por sus camareras. 
    Su manto es el mejor de la Semana Santa pacense, y es una de las joyas más destacadas de la Hermandad. Se estrenó en 1947 sin bordar, bordándose en años sucesivos hasta 1959. La virgen descansa sobre una peana de plata repujada estrenada en 1960. 
    En las andas destaca los respiraderos que en 1945 costaron quince mil pesetas. En el frontal sobresalen los escudos del Cristo de La Espina, y el escudo real, ambos bajo corona. Los candelabros de cola son de nueve brazos repujados y plateados. Tiene también dos falores de entrevalares de siete brazos, los cuales, en su base llevan cincelados dos ángeles con una banda donde se lee "viva Jesús". 
    El palio es de cajón, de estilo antiguo, realizado en raso brochado en tisú de oro. El techo realizado en Badajoz, lleva en el centro el escudo de la Cofradía, bordado en oro y sedas. Las bambalinas representan un diseño floral de exquisito gusto, bordado en oro, pedrería y sedas de multitud de colores. El palio está sostenido por doce balares plateados. 
    Los faldones, van bordados en oro y sedas con los escudos de la familia real y el de la Virgen, bajo una corona y flanqueados por palmas de oro. Su corona  dorada y repujada fue estrenada en 1951 y sufragada por los hermanos. 
     El paso es portado por 30 costaleros, y su capataz es D. José María Silva de Lima. 

 

                                                              Enviado por Iñaki.