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NTRA. SRA. DE REZA - OURENSE

   Esta hermosa Imagen, que se encuentra en el Santuario de su nombre, a las afueras de ORENSE, en la parroquia de REZA, gozó antaño de tal devoción e influencia que, durante algún tiempo, llegó a ser la Patrona del Ayuntamiento de la capital de Orense. En la actualidad, ha perdido algún protagonismo, pero aún goza de mucha devoción y fama en la zona.

   La talla es de origen inglés, como otras muchas que se veneran en tierras de España y el motivo no fue otro que la intención (de los protestantes ingleses) de deshacerse poco a poco de toda clase de imágenes, especialmente de las relativas a la Stma. Virgen Maria. Este fue uno de los casos, fruto de la persecución, durante el reinado de Enrique VIII de Inglaterra. (En la localidad de MONDOÑEDO, en la propia Catedral, también hay una imagen de la Virgen que se conoce con el nombre de "La Inglesa" y hay bastantes más, esparcidas por Galicia)

   La imagen era propiedad de un hebreo, a quien se la compró (en 1550) el Arcediano de Varoncelli, que la trajo a la parroquia o lugar de REZA, en ocasión de una gran peste que asolaba la zona y a la cual se encomendaron devotamente aquellas gentes, que pronto pudieron comprobar cómo desaparecía el mal, atribuyéndoselo a la milagrosa imagen.

   Al parecer, la peste se repitió en 1551 y el Ayuntamiento y el Cabildo de la Catedral de Orense organizaron una novena y procesión, consiguiéndose nuevamente la curación de muchos de los apestados. Posteriormente, también se invocó a la Virgen para que cesara una persistente sequía (que felizmente cesó) y tradicionalmente se siguió invocando a esta imagen cada vez que se se hacía necesaria la lluvia...

   El pueblo devoto de la zona la tiene por abogada de casi todos los males, pero muy especialmente como mediadora del cielo en lo referente a las angustiosas sequías. Cuenta con una Hermandad con sus orígenes en el siglo XVI

   La Hermandad y su Virgen poseen un rico patrimonio en joyas y exvotos y los rayos (o resplandor) que rodean la imagen, son de plata maciza.

   En la actualidad, es curioso constatar que la devoción a esta Virgen cedió (por así decirlo) ante la más reciente y creciente devoción a la Virgen de Fátima, que ahora parece destacarse más, en leve detrimento de la que se profesaba a la Virgen de Reza. Habrá que convenir, no obstante, en que es la Virgen Santísima la que, en definitiva, atrae los corazones de sus fieles. Ave María.

Texto de José Hernández Matías