Reina Soberana, Madre Celestial;
Yo soy una alondra que ha puesto en tí su nido,
viendo tu hermosura te reza su cantar:
Luz de la mañana, María, templo y luna,
mar de toda gracia, fuego, nieve y flor.
Puerta siempre abierta, rosa sin espinas,
yo te doy mi vida, soy tu trovador.
Salve, surco abierto donde Dios se siembra;
te eligió por Madre Cristo el Redentor.
salve, esclava y reina, Virgen nazarena,