|
Cerca de Paracuellos de la Vega una umbría alameda anuncia la presencia de este
encantador rincón, donde verás la ermita y la casa del santero. Fíjate en el
baldosín que figura en la fachada, donde se cuenta el milagro que dio origen a
esta ermita, allá por el s. XV. Según parece, la Virgen se le apareció a un
arriero que era manco, y le pidió que se acercara al pueblo a contar lo
sucedido. El arriero, con una lógica abrumadora, contestó que nadie le iba a
creer por lo que la Virgen decidió devolverle el brazo. De esta forma, todo el
pueblo dio crédito a la milagrosa aparición de la Virgen y levantó el santuario
en su memoria.
|
|